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Este es el blog de José María Alegre Barriga, profesor de Cultura Clásica en el IES Profesor Hernández Pacheco de Cáceres. El objetivo del mismo es recopilar en él los recursos didácticos utilizados en clase como complemento a la enseñanza de las asignaturas de Griego, Latín y Cultura Clásica.

domingo, 18 de febrero de 2018

Un kilo de sabiduría.

Este fin de semana se han celebrado en Almendralejo las II Jornadas sobre Metodologías Activas para la enseñanza de Lenguas Clásicas, organizadas por el CPR de Almendralejo y coordinadas por el profesor Carlos Cabanillas. 

El viernes por la tarde Germán González Muñoz en su ponencia “SEQVERE ME, del método inductivo-contextual al enfoque comunicativo, enfoque por tareas y enfoque léxico en la enseñanza del latín” expuso, tras hacer un repaso sobre los diferentes enfoques metodológicos, su opinión sobre las ventajas que encuentra en el empleo del enfoque comunicativo en la enseñanza del latín, ilustrándolo con numerosos ejemplos extraídos de su práctica docente. Sus planteamientos, en mi opinión, resultaron siempre muy razonables, fundamentados y coherentes. 


Tras la ponencia, Manuel Sanz habló sobre el griego micénico y mostró un programa elaborado por él que permite escribir en el silabario de las tablillas. Ángel Luis Gallego y Mario del Río presentaron el proyecto etwinning en el que se encuentran inmersos con sus alumnos y en el que el latín es el principal protagonista. Cerró este primer día de las jornadas Carlos Cabanillas compartiendo con los asistentes algunas de sus experiencias en el aula.

El sábado por la mañana en Barbaño, pedanía de Montijo que acogió esta segunda sesión de las jornadas, César Martínez Sotodosos  impartió la ponencia "¿La enseñanza del griego clásico como L2? Una propuesta didáctica desde la experiencia de aula". En ella, a partir de una muestra de los materiales que utiliza en sus clases de lengua griega, habló sobre las ventajas e inconvenientes del método comunicativo en la enseñanza del griego clásico. De su exposición se deduce que cuenta con un corpus de materiales que conforman un método de enseñanza equilibrado y autosuficiente para enseñar griego. La consistencia y lógica de unos planteamientos bien fundamentados en la práctica docente no dejaron indiferentes a los asistentes.

Tras reponer fuerzas con el segundo desayuno del día, en el que no faltaron los productos típicos de la zona, los participantes visitaron la villa romana de Torreáguila, una impresionante explotación agraria romana cuya actividad se desarrolló entre los siglos I y IX y que presenta elementos muy particulares, entre los que destacan unas termas monumentales y un lagar para la obtención de aceite y vino. Después de la visita a la villa bajo la guía de uno de los arqueólogos que dirigieron las excavaciones, miembros de la asociación Ara Concordia recrearon un contubernium de legionarios romanos y dieron explicaciones sobre el armamento y la vida militar a los visitantes.

Se cerraron las jornadas con una opípara comida en Barbaño, en la que se disfrutaron un bacalao dorado, un arroz con mariscos, cerdo asado al estilo de Barbaño y sobre todo la buena compañía de los comensales.

Esta mañana me subí a la báscula y marcaba un kilo más. No sé si los mil gramos reflejan las mil cosas que aprendí en estas jornadas. Me temo que las razones van a ser más bien gastronómicas.

Gracias a Carlos Cabanillas por dedicar mucho de su tiempo a preparar estos encuentros; y gracias también a todos los que han compartido sus experiencias y materiales. Esperamos que puedan repetirse el próximo año.

domingo, 14 de enero de 2018

El Monte Olimpo: las Grandes Dionisias en el siglo XXI.

El viernes 12 de enero se representó en los Teatros del Canal de Madrid la performance teatral de 24 horas de duración Monte Olimpo. Para glorificar el culto a la tragedia de Jan Fabre, una única función en la que el artista mezcla doce tragedias griegas con el objetivo de demostrar que es posible experimentar hoy la catarsis de la antigua tragedia griega.
Fue en Berlín donde el día de su estreno en 2015 el público bendijo la obra con 40 minutos de aplausos, a pesar de que asistió a un espectáculo atrevido con escenas de alto contenido sexual, una auténtica bacanal griega. Un día entero, con su día y su noche, debería ser una unidad de tiempo excesiva para una performance de danza-teatro. Pero el visionario Jan Fabre ha convertido la experiencia en una terapéutica inmersión en la condición humana que pasa en un abrir y cerrar de ojos y que ha sido muy bien acogida siempre que se ha representado.

La directora de los Teatros del Canal, Natalia Álvarez Simó, ha calificado a esta producción como “el evento del año”, explicando que las puertas del teatro se cerrarán para poner todo el espacio “a disposición del público”. “Habrá zonas de descanso, cafetería abierta 24 horas y personal para atender a los espectadores. Estamos todos con Monte Olimpo”, ha señalado. “La idea es la de lograr una catarsis como con las antiguas tragedias griegas, preguntarse si se podía lograr en el teatro actual”, ha indicado el artista belga, quien reconoce que desde el principio explicó a su compañía que no le “asustaba” la posibilidad de que el público se saliese del espectáculo. “No importa, porque es una necesidad que surge de hacerlo”, ha resaltado.

Con las 800 localidades de la Sala Roja agotadas desde el mes de junio, los aficionados al teatro que no posean entrada han de conformarse con ver las fotografías de representaciones previas de esta obra inspirada en la cara más oscura de la tragedia griega.
La mitología protagoniza este montaje en el que Fabre se interesa por diez indescifrables héroes griegos: Eteocles, Hécuba, Edipo, Fedra, Hipólito, Heracles, Agamenón, Orestes, Electra, Medea, Antígona y Ajax. Se recrea la fiesta de las Grandes Dionisias, el mayor festival dramático de la Antigüedad, en honor al dios Dionisos, donde se convocaba a tres poetas trágicos y, durante una jornada, desde el amanecer hasta el atardecer, cada uno debía representar cuatro obras: tres tragedias y, para concluir, un drama satírico.

Los actores interpretan actos impenetrables, hablan un lenguaje que se va sumiendo en dudas, silencios, estertores de muerte, vómitos o gritos silenciosos. Pero también hay amor y silencio. El momento de anagnórisis, de reconocimiento, nunca llega: este mundo del mito griego está dominado por la oscuridad, lo incomprensible, la violencia pura y el amor enfermo. Se despiertan y duermen sobre el escenario; los tramoyistas se despiertan y duermen en el escenario; los dramaturgos se despiertan y duermen en el escenario. El público se despierta y duerme en el teatro.

Recordaba en una entrevista Jan Fabre que cuando anunció el proyecto a sus productores le consideraron un loco, le dijeron que nadie se iba a quedar 24 horas en el teatro. El éxito que ha logrado con Monte Olimpo demuestra que, si se quiere, aún es posible arriesgar en el teatro. Y a veces, aunque parezca una paradoja, la novedad no consiste en la innovación, sino en volver a los orígenes primitivos del teatro, al punto de partida.